Cómo Iniciar a Meditar

Si has tomado la decisión de comenzar a meditar debes en primer lugar hacer el compromiso para hacerlo de manera disciplinada, responsable y respetuosa.


Meditar para ti debe ser entonces una práctica regular en tus actividades diarias para que puedas sentir sus efectos en tu vida cotidiana.




Al meditar podrás comenzar a experimentar momentos en los que estás solo tu y el universo mismo, esto puede ser retador, desconcertante, es más, te garantizo que te sacará de tu zona de confort, pero créeme que también será verdaderamente renovador para ti.


Hay varias “técnicas” para meditar sin embargo, en mi creencia el fin último de la meditación es la transformación de quien medita, es decir, TU transformación, porque con tenacidad y disciplina logras acallar esas voces que durante el día (e incluso noche) te están hablando, gritando, exigiendo, agrediendo y alejándote de tu estado natural de paz interna y plenitud.


Comienza a meditar periodos cortos de tiempo cada día, 10 minutos para iniciar son suficientes para que todo tu ser se vaya acoplando poco a poco y de una manera armoniosa a está bellísima práctica.


¿Cómo iniciar? ¿Cómo puedes comenzar a meditar?


A continuación te comparto en 12 pasos los principios básicos de la práctica de meditar:

  1. Define tu lugar de práctica, un sitio en donde te sientas cómodo, tranquilo y aleja de ti todo aquello que pueda distraerte como celulares, televisores encendidos, radio, etc.

  2. Puedes estar sentado en una silla, en un zafu, en un cojín o en el piso pero asegúrate que tu espalda no tenga contacto con ningún tipo de respaldo.

  3. Si vas a meditar en una silla siéntate a la orilla de la misma para que tu espalda esté libre y erguida asegúrate de mantener las plantas de tus pies completamente apoyadas en el piso. Si vas a meditar en un zafu, cojín o en el piso, debes sentarte y cruzar las piernas de manera que ambas rodillas estén bien apoyadas en el piso.

  4. Asegúrate de tener tu espalda completamente recta, alineada desde el coxis hasta la coronilla.

  5. Relaja tu rostro y deja que todo el cuerpo se sostenga por él mismo, brindándole la fuerza necesaria para mantenerse firme y erguido.

  6. Al meditar tus manos pueden estar naturalmente colocadas sobre tus piernas, sobre tu regazo o bien haciendo un Mudra.

  7. Puedes iniciar con los ojos cerrados o bien tenerlos entre-abiertos en un ángulo de 45 grados viendo hacia el piso.

  8. Concéntrate en tu respiración, lleva toda tu atención a tu respiración. Respira de manera natural.

  9. Conforme aparezcan pensamientos e ideas, sólo déjalas pasar y regresa la atención a tu respiración.

  10. Si al meditar sientes alguna incomodidad en tu cuerpo como adormecimiento de piernas, dolor de espalda, mareo… es normal, no desistas, continua enfocado en tu respiración.

  11. Si percibes alguna emoción como ansiedad, enojo, tristeza… es normal, regresa tu atención a la respiración.

  12. El secreto al meditar está en siempre regresar tu atención a la respiración, ella misma tiene el poder transformador.

Meditar cada día por un tiempo corto te permitirá ir aumentando la duración en tu práctica, lo más importante es que lo hagas con la conciencia correcta, es decir con la intención de sanar, depurar, soltar, observar con desapego, evolucionar y reconectar con lo más divino de tu naturaleza.


Que meditar sea en ti uno de los mayores regalos que trae dicha, paz y plenitud a tu vida.

¡Que así sea!


💗."En amor y en consciencia Circe Rodríguez"🌸.

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